Hace múchos años, los animes que veíamos trataban temas muy diversos, desde robots que protegían al mundo, chícas que con su broche mágico se transformaban en una mujer de muy buen ver, o de grandes futbolistas que deseaban con todo su corazón alcanzar sus metas, todos ellos tan llenos de habilidades y poderes. Pero ahí estaba el, ese niño que parecía que jamás encontraría la felicidad, y que su sufrimiento, lo sentíamos como propio...
























